Sus impactos pueden prolongarse durante años. Aún después de haber sido abandonadas o perdidas, estas artes continúan atrapando especies marinas o enredándose en sus cuerpos. Al mismo tiempo, las redes fantasma siguen capturando especies de valor comercial, generando también impactos para quienes dependen de la pesca.
Esta exposición de fotos muestra, por un lado, los riesgos y daños que las redes fantasma pueden ocasionar a la fauna y a los ecosistemas marinos; y por otro, el trabajo de distintas dependencias de gobierno, pueblos indígenas, comunidades locales y organizaciones de la sociedad civil para combatir esta problemática.
Que estas imágenes sirvan para hacer visible el problema, reconocer el trabajo en marcha y fortalecer la conciencia, la coordinación y la acción colectiva.
